Diagnóstico del proceso
Qué pasa hoy, cuánta gente y cuánto tiempo se lleva y dónde está el atasco.
Definición
Casi todos los proyectos empiezan con un proceso que consume más gente y más tiempo del que debería. Antes de construir nada, ese proceso se arregla.
Nos sentamos con quien usa el proceso cada día, no solo con quien lo firma. Levantamos qué pasa hoy, cuánta gente y cuánto tiempo se lleva y dónde se atasca.
Antes de automatizar nada, el proceso se mejora. Muchas veces sobran tres pasos, hay un dato que se teclea dos veces o una aprobación que espera a un correo. Arreglar eso cuesta poco y se nota antes que cualquier desarrollo.
Después se decide qué conviene construir y qué conviene dejar en manos de una inteligencia artificial: clasificar lo que entra, redactar un borrador, resumir un expediente, avisar de lo que se sale de lo normal. La inteligencia artificial vale cuando quita trabajo repetido, y para saberlo hay que haber mirado el proceso antes.
De ahí sale un plan por hitos, y cada hito se puede abordar por separado. Uno acaba siendo un proyecto de software a medida, otro una integración con los sistemas que ya están funcionando y alguno se resuelve simplemente cambiando cómo se trabaja.
Hemos trabajado en esto con Kootae, Cibeles Logistics, Trustliance, Banque PSA España... cada uno con un requerimiento distinto.
Qué pasa hoy, cuánta gente y cuánto tiempo se lleva y dónde está el atasco.
Se quitan los pasos que sobran y las esperas que no aportan nada antes de automatizar un proceso que todavía no está fino.
Para probarlo con quien lo va a usar cada día, mientras cambiarlo todavía cuesta una tarde.
Cuando la duda es qué herramienta contratar, comparamos las que hay con tus criterios y tus números, y te decimos cuál encaja y por qué.
Te decimos cómo lo haríamos, cuánto cuesta y en cuánto tiempo lo tienes funcionando.
Te contestamos personalmente. La primera conversación no compromete a nada.